5.01. La arqueología mesopotámica y la Biblia

Uno de los primeros frutos del desciframiento de las inscripciones cuneiformes realizado por Rawlinson y sus colaboradores vindicó la Biblia en un tiempo cuando las escuelas de la alta crítica de Europa aparentemente habían triunfado.

Esto se logró con el descubrimiento del nombre del rey Sargón de Asiria, que hasta entonces sólo se conocía por la Biblia: "En el año que vino el Tartán a Asdod, cuando lo envió Sargón rey de Asiria, y peleó contra Asdod y la tomó" (Isaias 20:1).

Puesto que jamás fue mencionado por ninguno de los autores clásicos, su misma existencia fue considerada como una leyenda por algunos de los críticos, aunque otros pensaban que Sargón era sencillamente otro nombre de Salmanasar.

Hoy día Sargón - que pretendió haber tomado Samaria y haber llevado cautiva su población - es una bien conocida figura de la historia asiria.