5.06. El código de leyes de Hammurabi - I


En el invierno de 1901 a 1902, una expedición francesa que trabajaba en las ruinas de la bíblica Susa - donde Ester, la niña judía, llegó a ser reina del imperio persa (Ester 2:5-8, etc.) - descubrió una estela de 2,25 m, de diorita negra, rota en tres pedazos.

Todo el monumento estaba cubierto con 39 columnas con inscripciones de leyes que abarcan un total de 3.624 líneas. Esas leyes fueron recopiladas y desplegadas públicamente en esa columna de piedra por Hammurabi, rey amorreo del imperio babilonio durante el siglo XVIII AC, en la época de los patriarcas.

El descubrimiento de esta antigua colección de leyes civiles causó una gran sensación en el mundo teológico.

El sistema judicial que se encuentra en el Pentateuco había sido combatido, puesto que se pensaba que en el tiempo de Moisés no podía haber existido un sistema tan avanzado.


Pero el código de leyes de Hammurabi reveló que Mesopotamia poseía códigos similares aun antes del tiempo de Moisés, leyes que en última instanciaprocedían del Legislador divino, aunque se habían degenerado en manos deidólatras paganos, como lo demuestra una comparación cuidadosa entre lossistemas de la Biblia y de Mesopotamia.


El código de Hammurabi también reveló que la forma de vida reflejada en los relatos patriarcales de la Biblia concuerda en muchos detalles con las condiciones existentes en el antiguo Cercano Oriente durante el período de los patriarcas.

Nos parece extraño hoy día que Sara diera su esclava a Abrahán, a fin de obtener mediante una sierva la descendencia que Dios parecía negarle por medios naturales (Gén. 16: 1-3). Pero lo que hizo ella está de acuerdo con prácticas corrientes en su país de origen, donde un proceder tal era completamente legal, y donde se reglamentaban legalmente los derechos y deberes de una criada elevada al rango de concubina y también de sus hijos. (Código de Hammurabi, secciones 144, 145, 170, 171.)

Que Sara procedió dentro de sus derechos legales al castigar a Agar por volverse altiva cuando vio que daría un hijo a su amo (Gén. 16: 4-6) también se comprueba por las disposiciones de la sección 146 del famoso código de leyes de Hammurabi.

Muchos ejemplos más podrían citarse para mostrar cómo este descubrimiento excepcionalmente importante ha proyectado luz sobre el período patriarcal y ha demostrado que son fidedignos los relatos bíblicos.

Este código fue el primer gran testigo resucitado del suelo de Mesopotamia que reveló que los patriarcas no habían sido figuras legendarias sino hombres de carne y hueso y que el ambiente en que vivieron - el marco presentado en la descripción bíblica - concuerda completamente con los hechos ahora conocidos.