14.02. Dijo Dios a Abraham: No te parezca grave

"Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual ésta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo. Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo. Entonces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te será llamada descendencia. Y también del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente. Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y lo dio a Agar, poniéndolo sobre su hombro, y le entregó el muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba" (Génesis 21: 9-14).

El Código de Hammurabi también ayuda a entender por qué Abrahán estaba renuente a despedir a Agar, la sierva de su señora, después que ésta dio a luz a Ismael, aunque Agar se tornó orgullosa y altiva con su ama Sara.

De acuerdo con el Código de Hammurabi, tal mujer podía ser castigada y tratada como cualquier esclava ordinaria, pero no podía ser despedida de la casa de su señor.¹

Por esta razón se hizo necesario un mandato específico de Dios para que Abrahán accediera a los deseos de su señora y actuara contra las costumbres legales de su tiempo.
------------------------
¹ T. J. Meek, Ancient Near Eastern Texts Relating to the Old Testament, p. 172, Law Nº 146.