1.03. El Nacimiento de la Arqueología Bíblica III

Para introducir la historia de todo este maravilloso progreso de los esfuerzos de la arqueología en las diversas tierras bíblicas presento unas pocas citas de W. F. Albright - quizá el más famoso orientalista - para mostrar el inmenso beneficio que han recibido los estudios de la Biblia gracias a la investigación arqueológica y el gran cambio que se ha producido en el mundo de los eruditos en lo que respecta a la evaluación que hacen de los relatos de la Biblia.

Dijo en 1935: "La investigación arqueológica en Palestina y las tierras vecinas durante el siglo pasado ha transformado completamente nuestro conocimiento del marco histórico y literario de la Biblia. No aparece más como un monumento de antaño, completamente aislado, como un fenómeno sin relación con su ambiente. Ahora ocupa su lugar en un contexto que está llegando a ser mejor conocido cada año. Colocada [la Biblia] en el marco del Cercano Oriente antiguo, se aclaran innumerables puntos oscuros y comenzamos a comprender el desarrollo orgánico de la sociedad y cultura hebreas. Sin embargo, la peculiaridad de la Biblia, como obra maestra de literatura y como documento histórico, no ha disminuido, y no se ha descubierto nada que tienda a turbar la fe religiosa de judíos o cristianos" (The Archaeology of Palestine and the Bible [Arqueología de Palestina y la Biblia], pág. 127).

El mismo autor se ocupa más o menos ampliamente de los descubrimientos que han refutado las denuncias dogmáticas, y con frecuencia sarcásticas, de los afiliados a la alta crítica - como los de la escuela de Julio Wellhausen - de que la Biblia contiene muchas leyendas, relatos folklóricos y una mitología que también ha sido llamada "fraude piadoso".

Esto hace que llegue a la siguiente conclusión: "Creemos que los eruditos conservadores están completamente justificados en su vigoroso repudio de todos los esfuerzos por comprobar la existencia de inventos fraudulentos y falsificaciones deliberadas en la Biblia. Tienen igualmente razón cuando objetan con todo énfasis la presencia de una mitología espuria y un paganismo tenuemente velado en la Biblia" (Id., pág. 176).

Desde que se escribieron estas palabras, otros descubrimientos - algunos de ellos sensacionales - han testificado que son dignos de confianza los relatos bíblicos y la seguridad de su texto en muchos detalles.

Repasando una gran cantidad de material nuevo, dice Albright: "Los descubrimientos arqueológicos han sido la causa principal del reciente reavivamiento del interés en la teología bíblica, debido a la riqueza del nuevo material que ilustra el texto y el trasfondo de la Biblia... Continúa llegando nuevo material arqueológico que exige la revisión de todos los enfoques pasados en cuanto a la religión tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Se hace más claro cada día que este redescubrimiento de la Biblia con frecuencia lleva a una nueva evaluación de la fe bíblica que se parece muchísimo a la ortodoxia de años pasados. No debe permitirse que una erudición académica ni una irresponsable neoortodoxia aparten nuestros ojos de la fe viviente de la Biblia" ("The Bible After Twenty Years of Archaeology" [La Biblia después de veinte años de arqueología], Religion in Life [Religión en la vida] t.21, pág. 550. Otoño de 1952).